martes, 11 de octubre de 2016

Maternidad: un aprendizaje

No es la primera vez que digo que esto de criar personitas es más que difícil. Y a cada tropiezo, duda, desesperación, intento mantener una actitud positiva y me digo "así voy aprendiendo".  Se me van a escapar un montón de cosas, pero aprendo, vaya que sí. A tortas, sobretodo.


  • Aprendo que no hay manuales y es que es normal sentirse perdido y solo, sin respuestas correctas. O que todas las que encuentras no son las correctas. O cambian. Y ya se sabe que el cambio es lo único estable en la vida.
  • Aprendo a que sí, el amor es incondicional y que les perdonaré una y mil veces, y que espero que ellos me perdonen a mí. Pero aprendo a que no siempre nos gustamos. Y que siempre nos damos oportunidades. Y a esperar lo mejor. Y a ponerles a ellos por delante, pero sin olvidarme de mi propia humanidad. Porque es así como ellos aprenderán la humanidad de otros.


  • Aprendo a conocerme, y echando la vista atrás (41 años ya, ufff), veo en lo que la maternidad me ha hecho mejorar, en lo que no (horror) y en lo que aún anda en proceso.
  • Aprendo a no juzgar tanto a otras madres, o eso creo, y muchísimo menos a las que me caen bien! A las que me caen mal, como personas, o mejor dicho, no me llevo o no conecto, paso completamente de juzgar. Lo intento. Y a quien menos voy juzgando es a mi madre, que ya sé con conocimiento de causa, que se las vió de todos los colores e intentó hacerlo lo mejor que pudo y supo, sobretodo cuando se sentía perdida también y más sola que la una, intentando aceptar que los tiempos son distintos (seguro que ahora lo alucina más) y los caracteres también. Y sé que hay cosas y decisiones que ella tomó como madre y que yo no voy a compartir nunca, y que intentaré no hacer igual, otras que sí y que le estaré agradecida siempre y que creo son correctas y sobretodo, sé que mis hijos me mirarán a mí y me "juzgarán" también así. Hasta que les toque ser padre y madre, y entonces.... ay, nos comprenderemos. Y mejor hacerlo ahora que se está a tiempo.
  • Aprendo a que los nenes no viven en una burbuja, que ni pueden ni deben vivir así, aunque se me encoja la tripa, y que tienen su propio carácter y toman sus decisiones. Tienen su propio pensamiento. Que sí, que dirigiré y moldearé en la infancia lo más posible en busca de su felicidad y dándoles herramientas que espero les sirvan en el futuro, pero ellos son únicos y deberán tomar sus decisiones. Y aunque les ayude a corregir errores, y les intente guiar, repitiendo una y mil veces en lo que creo, lo que espero y me gustaría, esperando que algo quede, sé que la vida es imprevisible y espera a la mínima para reírse de uno, así que no me quedará otra que estar a su lado como un junco - doblándome sin romperme. 
  • Aprendo que ahora es cuando deben cometer errores, a estas edades, donde no hay malicia ni deseo de herir o hacer daño, sino que probablemente deseen destacar y llamar la atención, para enseñarles a hacerlo de otro modo. Y que luego los que sigan cometiendo sean más por una buena intención que por maldad. 
  • Aprendo a mentalizarme que los cometerán, por mucho que los quiera perfectos.
  • Aprendo a reconocer a gente y a estar agradecida a que me ayuden a poner en perspectiva las situaciones que vivo como madre. E intento pasar de los que no me ayudan a mejorar (aunque creo que en realidad todo suma para intentar ser buenas)

Por desgracia, esta vida es sólo una intentona - y que no me hablen de karma o vidas pasadas, que no, es tan injusto e inmovilista ese concepto, que me niego a aceptarlo o reconocerlo, karma y tal sí, pero ahora en esta vida, vamos, que lo que siembras recoges etcetcetc. Y esto da un coraje....
Pero en esta única representación de mi vida como madre intentaré que el guión, la dirección, puesta en escena contribuya a la creación de una obra de lo más completa en lo que a mí atañe, que sea intensa (lo es, vaya sí lo es), bella y compleja. Y a disfrutarla en sus mejores momentos, que son muchos. Porque sólo hay una y luego tendré que ceder la dirección a los que me hicieron madre. Para que escriban la suya. 





sábado, 23 de abril de 2016

New York, New York

la ciudad que nunca duerme, la capital del mundo o cualquier otro adjetivo, canción o película.
Que nunca otra ciudad (¿París a lo mejor?) ha sido tan retratada.
Allá nos fuimos unos 6 días toda la troupe, incluídos los "sets" de abuelos, para disfrutarla - y de paso dejarnos rodillas, talones y un buen pastón en ella.

Y lo pasamos muy bien. Después de una semana de infecciones de garganta y 9 meses de espera tras comprar los billetes, nuestro primer viaje interoceánico se hizo realidad (y como siempre, los chipirones aguantaron como nunca, también gentileza de estar con una pantalla delante de ellos que les dejaba ver mil y una películas). Que además permitió a los papis ponerse al día de las novedades cinematográficas.

Y llegamos a JFK, el aeropuerto de Víctor Navorski, donde sólo se puede "comprar" y nos lanzamos a descubrir la ciudad. Ni cansancio ni jet lag ni nada, a por la Gran Manzana!. Primero con un autobús turístico y el resto de los días pateando, y con el metro.

Increíble.
Pensé sería abrumadora, pero qué va.... nada más lejos. Supongo que el haber visto Nueva York en un millón de películas - esa colonización cultural, ea - la ha hecho cercana, como si fueras un día y otro también allí. De "Wall Street" a "Tienes un Email" y otras... cómo no reconocer el Empire State o el puente de Brooklyn, Times Square (madre mía, uno se pierde con tanto anuncio de teatro) o Central Park. Es amplia, aceras espaciosa, y tremendamente limpia! en una semana sólo conté 3 cacas de perro.  Cierto es que en horas punta (ay el metro y el tráfico) puede resultar claustrofóbica, pero cuanto apenas....

Eso sí, ciertamente se merece los apodos de la ciudad que no duerme (horarios que van desde las 6 de la mañana a 1 de la noche) y capital del mundo: todas las razas, y lenguas te encuentras allí. Y me encanta que nada parezca desplazado ni fuera de lugar. Como pequeña anécdota, caminando encontré una señora que se levantaba de la acera y me di cuenta que estaba recogiendo un pañuelo bastante amplio, que parecía de seda, verde, y tenía caracteres árabes. Al principio pensé que podría haber estado pidiendo, pero no, se había apartado a un rinconcito al lado de un restaurante y estaba rezando en dirección a la Meca, y al terminar estaba recogiendo. Ya sé que suena a expresión turista total, pero me gustó.... Nadie se le quedaba mirando ni le decía nada, ni ella dejaba de hacer lo que tenía que hacer. Quiero pensar que este detalle es porque la gente está acostumbrada a habitar con todo tipo de culturas y gente, y no que al ser una ciudad inmensa sea todo totalmente frío y desconectado.
Aunque estoy convencida que es una mezcla de las dos cosas.

También me pareció que puede ser una ciudad dura...tanta gente, tanto movimiento, tan grande.... creo que te puede engullir. Lugares como Central Park o el Metropolitan (se necesita unos meses desde luego para poder disfrutarlo, ayyyy, menos mal que pude disfrutar de la exposición de Vigée LeBrun) ofrecen calma, silencio, reposo... y me parece que en una ciudad así, es más que necesario reservarte días para tí. Es difícil salir de allí para irte a la naturaleza (a diferencia de aquí, claro que no hay color, pero aquí se necesita en cambio el tiempo para ser engullido, para acelerarse, para incluso estresarse con estímulos,  con algo más colorido! porque es una ciudad que aunque tremendamente cara también, es fastidiosamente gris. Y aburrida).

Emocionalmente tiene unos lugares impactantes: cómo no sentir la piel de gallina al estar en la Zona Cero y ver los restos de las torres, ambulancias y rostros de los desaparecidos en los ataques del 11 Septiember 2001. "Extremadamente triste" dijo mi pichona.... no pudieron verlo entero (ni yo quise ni nos lo recomendaron, con lo cual mejor). Las piscinas del recuedo con los nombres.... los honores a la policía y los bomberos.... sí, es emocionante, la verdad sea dicha. Siempre lo es cuando uno se enfrenta a lugares donde tantas vidas - las de quien sea - se han perdido tontamente y muchas ilusiones se han destrozado. Y esto es aplicable en cualquier lugar del mundo donde exista esta crueldad.

Y mi lugar favorito, Ellis Island, la isla en la que entraban los inmigrantes (con maletas, ni papa del idioma algunos y desesperados por tener un futuro mejor en un país joven que necesitaba mano de obra) y que en 6 minutos de preguntas y exámenes médicos se jugaban quedarse o irse. El 98% se quedó. Y no lo olvidaron, ni sus familias. Ellis es un museo al inmigrante, al empuje de querer mejorar y ofrecer un futuro a los descendientes. Y se hicieron a Estados Unidos, aunque sin perder su esencia y crear sus barrios (Harlem para afroamericanos e hispanos,ay esos restaurantes con comida sureña o las iglesias con Gospel...mmm.... Little Italy o Chinatown) donde rememorar sus raíces, recrearlas y hasta contaminarlas, con mucho gusto. Una maravilla.

Pero no hay que circunscribir Nueva York a Manhattan.... y mucho menos a la zona rica.... que es preciosa, sí, pero vamos las tiendas de Bulgari o Ralph Lauren y los barrios lujosos se parecen todos entre ellos. Y que merece la pena visitar - es divertidísimo meterse en una como quien se mete todos los días en su casa, mirar, toquetear y contestar a las atenciones de los empleados como si todos los días uno se vistiera de Prada y comiera en el Waldorf Astria.. claro que después sales (o al menos mi madre y yo salimos de Tiffany's) con una temblequera de piernas y una risa nerviosa que es de traca. Divertido, es que no estamos acostumbrados al lujo y también incomoda.
Pero luego te vas a Brooklyn y aparte de quedarte a cuadros con la vista a través del río a Manhattan, ya ves edificios algo más pequeños, tiendas más de barrio, algo más de calma y muchas familias!!! y al menos yo me sentí más en mi salsa.Y los nanos también, ya que vieron más parques para jugar que en el centro.

Nueva York tiene muchísimo, en tamaño y calidad y en 6 días no da para mucho, lo suficiente para dejarte con ganas de volver y enamorada de la ciudad. Desde luego firmemente creo que es una ciudad que merece la pena visitar. Por su eclecticismo, su carácter, la gente... por cómo es.
Necesita muchas palabras, pero espero que estas hayan dado unas poquitas pinceladas.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Navidad III: ...y pásamos página

...y cambiamos de año.
Pelín terremoto ha sido este, un poquitín "na más y na menos"!

Hora es de volver a hacerse los sempiternos objetivos para 2016, con la paradoja de la excitación y de la novedad de un año que empieza, pero con la certeza de que cada 31 de Diciembre no se hace un corte radical, limpio, con el pasado, sino que el pasado se arrastra un poquito... Supongo que para hacernos aprender.



2016, qué esperaremos de tí y qué haremos contigo.... maravillas espero, en lo cotidiano y sencillo, para que luego se refleje en lo más grandioso. Vivir y dejar vivir. Sacar lo mejor de uno mismo y a ser posible,de los demás. Cuidarnos y cuidar de otros. Hoy más que nunca.... sobretodo de los otros.



Lo que nos rodea a veces nos lo pone difícil y nosotros mismos también. Pero cada año tenemos que contar con la esperanza, si no, apaga y vámonos. Podemos hacerlo.



Uvas, oro, color rojo, risas o silencio, pero sobretodo paz, mucha paz, es lo que espero que traiga este 31 y se prolongue durante los próximos 366 días.

Feliz Año Nuevo, Feliç Any Nou, Happy New Year, Bonne Année, Felice Anno Nuovo....





sábado, 28 de noviembre de 2015

Navidad II: verdades, mentiras, ilusiones....

Junto a lo que escribí el otro día, me he encontrado frente a otra situación, que más pronto o más tarde, sabía que me iba a encontrar. Y es que con dos niños acercándose a edades "peligrosas", o sea, de ser más conscientes del mundo que les rodea, para bien y para mal (a veces parece más para esto último), la Navidad es un tema peliagudo.

Un@ se encuentra manejando sentimientos, ilusiones, la tarjeta de crédito, la inocencia de los retoños y el hecho de pasarnos todo el año sermoneándoles con que digan la verdad y aquí llega esa época del año en que esto últmo te lo pasas por el forro del abrigo por mantener su entusiasmo intacto. Y que conste que hablo de Santa Claus y los Tres Reyes, no de la Navidad por sí misma ni lo que significa para nosotros y lo que sabemos de ella, que eso ya lo he dicho muchas veces.

Y luego te chocas con esos niños, ay benditos ellos, cuyos padres decidieron en su momento o desde siempre contarles la "verdad" sobre la existencia del señor de los renos (y de los señores de los camellos en España) y pum! sueltan la bomba porque sí delante de los tuyos en clase, cuando no puedes evitarlo. Y entonces tienes dos miquillos que te miran con ojos como Puss in Boots en Shrek preguntándote si lo que ese (bendito) niño les ha dicho es verdad...
Que vaya por delante que desde aquí hago un llamamiento a esos padres que deciden vivir con la verdad por delante todos los días de su vida - cosa que me parece fantástica - para que les digan a los frutos de sus entrañas que se guarden ese descubrimiento como muestra de bondad hacia los pobres angelitos inocentes cuyos padres les tienen viviendo en la terrible sombra de la mentira (por ejemplo, yo. Gracias).

Pues eso le ha pasado a V con 5 años y A con casi 8. Qué crueldad, el signo de los tiempos, en mi época uno se enteraba con 10 (vamos, que no es que sospechara antes, que sí lo hacíamos, pero era genial creerse que existía mi adorado Baltasar). Debería estar penado con cárcel y trabajos forzados del tipo cocinar pavos de 10 kgs con toda su guarnición y fregar la loza sin lavavajillas destrozar la ignorancia navideña a tan tiernas edades. Dos pipiolos, que también son hermanos y van a las mismas clases les han dicho que Santa no existe. Y están asegurándoselo día sí y día también desde septiembre, vamos, desde que aparecieron los primeros chocolates Lindt recubiertos como Santa.



Así que una toma aire, profundamente, se acuerda de estos dos niños (sin pasarme, claro) y me propongo desfazer el entuerto, dándole cierta base de verosimilitud, y adelantándoles más o menos lo que pasará. ¿Y por qué? pues porque A y V no son tontos y nos ven comprar regalos para abuelos, tíos, sobrina etc

Así es que en nuestra casa la Navidad funciona así (dejando bien claro que en cada casa funciona como les apetezca a sus ocupantes):

  • Santa y los Tres Reyes existen. A y V  han visto como la leche, las zanahorias y las galletas no están al día siguiente y a no ser que sean ellos quienes se los coman, pues entonces un punto a favor de su existencia. Como ellos aseguran que no bajan a comerlos, entonces es que existen.
  • Existen porque ellos no están despiertos para comérselos. Y no están despiertos porque saben que estos 4 señores - muy mayores ellos, por cierto - tienen muy pocas horas para ir alrededor del mundo y si en cada casa los niños estuvieran despiertos ¿no se pondrían de xarraeta y a jugar y entonces no podrían repartir los regalos? por eso no van a casas donde los niños estén despiertos, para no perder el tiempo!!!! Usemos la lógica, por favor!
  • La gente mayor compra regalos... entonces ¿Santa y los Reyes??? muy fácil, los traen a los niños, porque al fin y al cabo es el cumple del niño Jesús, y en su recuerdo, así lo hacen. Además, así se aligeran un poco, porque como hemos dicho, son muy mayores, así que mejor sólo a los nenes y los mayores, que suelen trabajar, que se lo hagan entre ellos. Pero claro cuando ellos crezcan también tendrá que ser así y A dice que él con 11-12 años ya estará listo para dejar su sitio para otro niño y que Santa y los Magos no anden tan cargados.
  • Ni Santa ni los Reyes van a casa de los que no creen que van. Porque vamos, quién iría a casa de alguien que no los quiere.... pues ya está, no pasa nada, ¿que esas familias prefieren hacerlo entre ellos? genial, así, Santa, Melchor, Gaspar y Baltasar siguen teniendo más espacio en sus sacas y más tiempo para ir a las casas donde los esperan. Todo está bien así. Y no pasa nada, tan bueno es una cosa como la otra. 

  • ¿Por qué los Reyes no suelen venir a Escocia? porque hace un frío del ..... y los camellos no andan acostumbrados a este clima y sufren, pero vamos, que por cariño seguro que muy rapidito alguna pasadita pueden hacer. Además que así nos ven a nosotros, los papis, bien creciditos y se acuerdan de cuando venían a ponernos los regalos en los zapatos....A lo mejor hasta Santa les puede dejar el trineo y él cuida de sus camellos (total, Santa puede ir traje de baño, porque en Australia lo hace y come barbacoa en la playa, pero los camellos no pueden quitarse su pelo aquí arriba... a lo mejor en Australia intercambian su medio de transporte, claro, porque hace mucho calor!!! arrea, que son listos estos 4... es que no todo el mundo vale para llevar regalos así, tan rápido como ellos).
  • Los regalos son de parte del niño Jesús porque es su cumple y es lo que celebramos. Pero al ser su cumple, ¿por qué no le dejamos a él un regalo también? V decidió que una Monster High estaría bien, pero A dice que eso es de chicas.... así que por qué no hacemos lo que hicieron con él? Cuidar de quien más lo necesite y más desvalido esté siempre que podamos. Y es que a Jesús le encantan los niños!!! Pues ea, eso hacemos.... o lo intentamos.

  • Si los Reyes vivieron en la época de Jesús y Santa (o San Nicolás) hace tropecientos años.... ¿cómo es posible que aún estén bien para todo ese trasiego? Según A "easy, it's a Christmas Miracle!!!!!" (fácil, un milagro navideño).

Pues así es la Navidad en nuestra casa. Tan buena, divertida, ilusionante, como cualquier otra.... y es que no es tanto los regalos como disfrutar de estar juntos y seguir adelante con alegría para poder cambiar el mundo y que todos los días sean como Navidad... lo poquito que podamos hacer ya será algo!





lunes, 23 de noviembre de 2015

Reflexiones sobre Navidad (I)

Ya pasó Halloween y empieza la cuenta atrás. Este finde pasado tuvimos la primera nevada de la temporada y ya los escaparates de las tiendas se adornan con toda la parafernalia navideña, y llegan los catálogos de juguetes a inundar los buzones. Bueno, lo de la parafernalia ya lleva tiempo, pero ahora está llegando a su expresión máxima.



Es una temporada que de pequeña adoraba (será porque también se empezaba a finales de Noviembre), de mayor por circunstancias me desencantó y gracias a los pichones y a su padre, pues he vuelto a medio recuperar. Sí, medio, porque una se hace mayor y crujiente y ya le cuesta creer en... como dice A, "Christmas miracles".
Y es que este mundo necesita de milagros para parar un tren y no parece que lleguen. Crisis de refugiados y atentados por todo el mundo. En París - que sí, como dije parece que afecte más y es que seamos crudamente honrados, estamos más habituados a saber de ellos en lugares remotos y más políticamente inestables, sin reglas democráticas claras, por llamarlas de una manera, que aquí en las puertas. Y siendo de España con ETA hasta hace 4 años dando por saco, debería estar habituada, pero no... no lo estoy. Por eso quizá llega lo de Mali, u otro bombardeo en Siria, o una matanza en un poblado africano y primero, que uno se entere, y segundo, que no sólo por lejanía, sino por desgraciadamente lo habitual, no se le da tanta ¿importancia? no es la palabra, digamos que no sorprende.

Pero que no sorprenda tanto no significa que no duela, o que no deje de impactar. O que no agote... o que no entristezca o que no piense uno "menuda m*** de mundo, a tomar por saco ya!!". Venta de armas, negocios nada claros, gobiernos corruptos y en una palabra, desastrosos aquí y allá, falta de educación entre los más pequeños abocados al trabajo y a salidas peores.... ¿qué co** vamos a celebrar??
Si lo que pasa en el mundo es para morirse de pena, eso de las lucecitas, los villancicos, todos con vestido de fiesta, el pavo y el árbol, los regalos, venga a gastar dinero, es pura hipocresía....es pura frivolidad. Hasta el Papa así lo siente y así lo ha manifestado. Con mucha razón además



....pero no puedo verlo totalmente así. Sí, lo que significa la Navidad es totalmente distinto a lo que vivimos hoy en día. Brutalmente opuesto, radicalmente diferente. Agua y aceite. No podemos, como cristianos, pensar en celebrar cuando nuestros hermanos sufren así, tan cruelmente.
Y me planteo varias cosas: deprimirme, sentirme con las manos atadas, personalmente, me paraliza. Me hunde y me descorazona hasta volverme apática, en un "total, para qué". El pensar que el mundo no tiene solución me deja un vacío total. En cambio, la alegría me da esperanza, me motiva, me pone en acción.

Segundo, sería una egoísta insensible si no me sintiera agradecida por mi familia, mis pichones, mis amigos, el hecho de tener una casa, comida, abrigo cuando hace frío, bastante salud.... sería egoísta, quejica y gili.....s. Eso también me parece un pecado, la verdad. No estar agradecido y feliz por ser tan afortunados es como escupirle en la cara a quien te hace un regalo o quejarte porque no te gusta. Un insulto a la providencia y a aquellos que no disfrutan estas bendiciones 24 horas al día y que darían un brazo por tenerlas un día o porque sus hijos disfrutaran de ellas.



Tercero, creo que la Navidad es el nacimiento de la esperanza y de la fe en un pequeñín desvalido en un lugar  sin lucecitas (excepto esa super estrellona que será representada en el árbol), rodeado de gente humilde y con regalos que bueno, así en frío, un bebé no necesita ni de lejos (excepto el oro, como bien dice V, para comprar de comer, porque eran pobres.... aún no hemos llegado a la simbología de los magos). En un establo que olería a estiércol de una manera alucinante, porque nadie quiso atender a sus padres. En un país sometido en el que estallaban revueltas en 0 coma y donde como siempre, poca ropa se llevaba todos los tortazos. En un mundo globalizado - sí, al menos el Mediterráneo y casi toda Europa porque no se conocían  3 continentes más con una superpotencia en control, que tenía las siglas SPQR - y donde la gente sufría esclavitud, explotación, separación, guerras, hambrunas, opresión, miedo, ignorancia, desarraigo, pobreza, enfermedad.... Mmm, no muy diferente a hoy en día si nos paramos a mirar los diarios y la tele.Jesús no nació en un mundo perfecto, de lucecitas y árboles, y compras y comidas opíparas. Jesús vino a un mundo en guerra y con odio. No celebramos Navidad porque el mundo es perfecto, la celebramos porque es un mundo doliente. Y porque queremos intentar traer esa paz, vivir con ese amor que nos fue dado y en respuesta a él.
Cuesta horrores, eso sí. Mucho. Y uno mira las redes, y la tele, y oye y ve y siente y se pregunta "¿Para qué y por qué?"
Pues porque queremos paz y amor sin límites, incondicional. Para mantener viva la esperanza y fe en que sí se puede, con tropezones, parones, cruces y mucho mucho miedo.... pero quiero creer que se puede. Necesito creer que se puede.



Las lucecitas de la calle dan una belleza especial a estas largas noches de invierno, que resultan tristes a veces y es hermoso. Reunirse la familia junta dejando atrás malos rollos y problemas, agradeciendo poder pasar unas fechas juntos...
Y en esa bendición y en ese agradecimiento no olvidarnos de aquellos que nos necesitan más.
Estar a su lado, hacer por y para ellos.

 Por eso necesito la Navidad, porque sin esa alegría y oye, una pequeñita dosis de frivolidad, que si no la tuviéramos  acabaríamos todos diagnosticados de depresión en grado máximo, no podría hacer nada. Y sobretodo teniendo niños, que son y representan tanto, sobretodo,  el futuro que queremos.



domingo, 15 de noviembre de 2015

·#Prayfor.....

Todos estamos al tanto de lo que pasó anteanoche en París. La Ciudad de la Luz se ha quedado apagada tras el asesinato de más de cien personas a manos de psicópatas con pistolas y explosivos este pasado viernes 13 de Noviembre. En distintos puntos de la ciudad, deseando vengarse, cumplir con un precepto religioso, alcanzar el cielo o vete tú  a saber qué razón.
Bueno las razones están claras: ansia de poder, odio, falta de educación y conocimientos,

Y gente que estaba pasando el viernes de una manera tranquila, disfrutando de su ocio, haciendo planes para el fin de semana etc, vio su vida alterada (si no acabada) para siempre.

El Papa Francisco lo ha calificado de Tercera Guerra Mundial, aunque aquí no son ejércitos enfrentándose, sino ideologías o mejor dicha, una contra otra. No, tampoco. Unos psicópatas victimistas contra gente inocente, ni mandamases ni soldados, gente deseosa de descansar un fin de semana como cualquier otro.

Las redes sociales se han llenado de imágenes, textos etc para mostrar consternación, apoyo y solidaridad con el pueblo francés, que está teniendo un 2015 bastante negro en cuanto a terrorismo se refiere.

Pero hay algo en estas redes sociales que me llama la atención y es lo que las hace tan magníficas y peligrosas (por decirlo de alguna manera) y que demuestran una variedad de pensamentos, prejuicios y sentimientos que resultan caóticos en el mejor de los casos. El hashtag famoso es Pray For Paris. Pero ya saltan las voces: claro, no decís o decimos pray for Beirut, o Bagdad o Siria porque no son blancos.
Y una se pregunta  ¿qué tiene que ver el culo con las témporas? ¿Por qué el que se lo pregunta no lo puso y dió el aviso a los demás? ¿es que tenemos que estar 24 hrs con auriculares puestos para que no se nos escape ninguna noticia? Porque personalmente yo de hecho no me enteré de lo de Bagdad ni de otros lugares, porque apenas leo los periódicos y veo nada y menos la televisión, y lo de París me enteré por mi marido (que sí se enteró de las otras cosas pero que a mí no me dijo nada). Y me atrevo a afirmar que como yo mucha gente igual. Que quizá se enteró de lo de París casi que de refilón y porque lo han puesto más veces en los telediarios.

Otra cosa: ni pajolera idea de cómo funcionan los medios de comunicación. Cuando ocurrió lo del avión que un pobre enfermo mental hizo estrellarse cuando iba a Alemania, los medios europeos dieron buena cuenta de ello. No así los centroamericanos o los asiáticos o los australianos. ¿Por qué? simplemente, sí, les pilla lejos. Igual que nosotros no nos enteramos si en Australia ha habido un incendio en una fábrica y han muerto x personas. Entra también el número de fatalidades en la ecuación. Y sí, será totalmente injusto, que no lo niego, pero es así. Situación geográfica + magnitud del desastre (magnitud cuantificable) y ahí se ve qué medios y de qué país serán los que se hagan más o menos eco de la noticia. Y qué países tienen más medios 8y en cierta manera más libertad de información) y cuales o no tienen o no son libres.
De nuevo, no nos daría la vida para estar informados de todo y si como siempre se informa de lo negativo, creo que acabaríamos todos realmente muy mal anímicamente....

Tercero: no suelen rezar mucho (esto es una opinión, bueno, como todo el blog, básicamente de lo más subjetiva, desde luego mucho más que las anteriores). Primero si rezamos por París, de nuevo es porque es de lo que nos hemos enterado (del modo que sea por las razones que sean)- Pero este rezo, o estas meditaciones o estas cargas de energía, pensamientos etc se hacen de una manera introspectiva, parando, en silencio (o a veces en mi caso, en voz alta con mis niños, lo que da a pie a muchas preguntas), y en esa calma y silencio y/o en esas preguntas el rezo, el pensamiento...se va extendiendo, va ampliándose desde uno mismo hasta su familia,amigos, barrio, ciudad, país...el mundo. Porque aunque sea una generalización, siempre rezas o pienas en todos los que sufren, por lo que sea. Y quieres aliviar ese sufrimiento, quieres que Dios los consuele, les de fuerzas y ánimos, ser capaces de darlos nosotros. Intentas tener respuestas, hallar una lógica a todo el sufrimiento humano (TODO) y pides protección, calma, fuerza y serenidad  para TODOS. Si tuviéramos que decir todos los lugares del mundo, es que tampoco nos daría la vida!!! Literalmente. Así que cuando rezas por París, rezas por Siria, rezas por México, rezas por El Ferrol y rezas por tí mismo y tu familia y amigos.

Entonces, esos mensajes, fotos, comentarios un poco bordes, un poco displicentes, un poco menospreciativos no los entiendo.
Tampoco entiendo y me cabrea muchísimo porque entonces se ponen al lado de los autores ideológicos de estas matanzas cuando se equipara esto al deseo independentista de Cataluña o se desea la muerte tan espantosa de esta pobre gente a los catalanes que quieren una nación propia. ¿Qué diferencia hay pues? ¿Otra vez tenemos que obligar a pensar y sentir a los demás, a rezar y creer lo que nosotros queramos? Y si no, ¿tenemos que matarlos? ¿Qué diferencia hay pues entre los que digan Allah y los que digan España es una indivisible???

Es que las campanas no doblan por los parisinos, doblan por todos. Y es que París (o Beirut, o Bagdad, o Madrid o Londres o Kabul) somos todos.

#PrayForParis
#PrayfortheWorld
#PrayforPeace

viernes, 25 de septiembre de 2015

Cumpliendo los 40

Dejando la década prodigiosa, los treinta. Comenzando una nueva - puesto que mañana cumplo 40 y empiezo la cuenta atrás para cumplir el primer año de cuarentañera (que no cuarentona, manda huevos, los 40 son los nuevos 30 etc que no, que ya me gustaría, los 40 son 40 y listo!).



La mitad de la vida, dicen (pensando que un@la va a palmar con 80). Pero es un número redondo para empezar a pensar en varias cosas, y plantearse que es un nuevo Año Nuevo (valga la redundancia).

Y tras una semana j**** illa emocional y físicamente, y recopilando de un año a esta parte, he aquí mis propósitos cuarentañeros:


  • Me duele tó y no aguanto ná - me ahogo cuando corro para llegar a tiempo, si llego despierta a las once de la noche es como Indiana Jones encontrando el Grial dentro del Arca en una mina de la India, o sea, un milagro. Y no es que me haga mayor, es que me hago crujiente, cuando hago Pilates todo me crujía y yo pensando que la gente me oía, pero igual es que en esos momentos zen-compasivos pasan de todo, o es que han estado en la misma situación. Y qué caray, que algún día había de llegar ¿verdad?

  • Molan las nuevas tecnologías pero las viejas siguen siendo un puntazo: mucho FB, twitter, móviles y Ipads, Ipods, Iphones etc pero caray, no hay nada como usar boli o tippex, que lo corrige todo pero cuando se te estropea un engendro de estos, mátame camión que se ha perdido todo. Y no hay nada para conectar como un café, unas risas, un pastel y obviamente las amigas de toa la vida (o de hace 3 meses pero que parece que siempre hayan estado ahí)
  • Amistades: si una llega a los 40 con amigas de hace 25 años, hay que bailar en bolas una noche de luna llena ... porque eso sí que es "cool"!!! No son muchas, pero son las mejores. Y no son las que piden amistades a través de nuevas tecnologías, qué narices, son las que te conocen, y conoces, con las que conectas, con las que te dan consejos y te animan... no esas que se aprovechan, te espían y luego te la clavan por la espalda. Con saña y siendo torticeras. Esas no son amigas. Así que sí, tengo muchas virtuales pero no son amigas. Las mías son de carne y hueso y pocas. Las mejores, como digo.

  • Relativizar más y más y más.... cosas claras, chocolate espeso y a ser posible, con avellanas. Vamos que lo que quieres es que te dejen en paz. Excepto las arriba mencionadas, claro está. Y lo que es tontería, es tontería. 
  • No pedir perdón por ser cómo una es: y es que en verdad, una es buena gente. La mete hasta el fondo y bien, hay veces que está para encerrarla y tirar la llave. Pero por qué ha de callarse, qué cocos, al que no le guste que no mire, pero no va a callarse más... a no ser que lo haga por ella misma, no por lo que piensen otr@s y es que volvemos al punto anterior. Relativizando que es gerundio.
  • Empezar a hacer cosas que una quiere: que quiero un Ferrari? allá que voy (nadie ha dicho que haya de ser tamaño natural, con uno de juguete triunfo!!!). ¿Que un mini viaje? manta a la cabeza y a organizar como bien sabemos los valencianos "pensat i fet". 
  • Quererse y gustarse más y más y más, pero mucho más.... con la tripa redonda, las canas en el pelo, los brazos y muslos rotundos, las arruguitas en el escote. Que encima que una anda crujiente y por la mitad, pues habrá que hacerlo ¿no?
  • Que hay gente ridícula - sí, con todas las letras RIDICULA, que merecen más risa y compasión que temor o rabia por lo que hagan o hayan hecho. De vez en cuando, como cualquier cicatriz, pues escocerá y se verá la marca. Pero con ver su ridiculez, una buena carcajada y p'alante!! que ya sabemos quiénes importan...las de arriba y la familia (de una y de la que viene). Al enemigo, ni agua, sino en su cara una sonora carcajada y un perdón, tu eres...? me interesa tu opinión.... entre nada y cero? Mucha gente de esta se puede disfrazar de amiga en redes, y es que no, esas no son amigas, esas son errores. Que gracias a Dios se pueden subsanar.

  • Decidida a dedicarme a mis pasiones; family (aunque me traigan loca a veces, pero como yo  a ellos también, tablas), dibujar mucho mucho mucho, leer mucho mucho mucho, ver series mucho mucho mucho.... bueno, comer algo menos, eso sí. Viajar lo que se pueda, cerca o lejos. Y procurar reir mucho mucho mucho.... 




Y es que de eso se tratan los 40, de que sean magníficos!!

Forty and fabulous!!!